Un estudio elaborado para el CPI concluye que el área central posee infraestructura, conectividad y capacidad para absorber crecimiento residencial, pero requiere una estrategia de transformación para liberar todo su potencial.
El trabajo fue desarrollado por una consultora privada especializada en análisis económico, urbano e inmobiliario, a partir de información proveniente del Censo Nacional 2022, bases estadísticas oficiales, relevamientos territoriales, indicadores demográficos, datos de oferta inmobiliaria publicados en portales especializados y reconstrucciones comparativas de mercado realizadas durante el primer semestre de 2026.
El estudio analiza la evolución, densidad habitacional, dinámica inmobiliaria y capacidad de absorción residencial de dos de las principales centralidades urbanas de Córdoba: Nueva Córdoba y el Centro.
Entre sus principales conclusiones, el informe señala que Nueva Córdoba se ha consolidado como una centralidad residencial altamente demandada y densificada, mientras que el Centro conserva infraestructura, servicios, conectividad y equipamiento urbano con una importante capacidad de desarrollo aún no plenamente aprovechada.
Según el relevamiento, Nueva Córdoba registra una densidad cercana a los 415 habitantes por hectárea, mientras que el Centro presenta aproximadamente 131 habitantes por hectárea, evidenciando un amplio margen para absorber nueva demanda residencial sin replicar los niveles actuales de saturación observados en otros sectores de la ciudad.
Asimismo, el estudio identifica diferencias de valor inmobiliario que oscilan entre el 18% y el 20% respecto de Nueva Córdoba, situación que representa una oportunidad de inversión y revalorización siempre que vaya acompañada por procesos de modernización edilicia, mejoras en la experiencia urbana y fortalecimiento de la calidad habitacional.
Para el presidente del Colegio Profesional de Inmobiliarios de Córdoba, Lucas Péndola, los resultados permiten abrir una discusión más profunda sobre el futuro urbano de la ciudad.
«Este informe nos muestra que el Centro no necesita más infraestructura. Necesita una estrategia de reposicionamiento urbano y residencial que le permita recuperar competitividad y volver a convertirse en una alternativa atractiva para vivir, invertir y desarrollar proyectos», sostuvo.
Péndola destacó además que el desafío excede al mercado inmobiliario y requiere una mirada integral.
«Las ciudades más exitosas son aquellas que logran aprovechar plenamente los recursos que ya tienen. El Centro cuenta con conectividad, servicios, actividad comercial, instituciones y una ubicación privilegiada. La oportunidad está en generar las condiciones para que todo ese potencial se transforme en desarrollo urbano sostenible.»
Desde el CPI señalaron que el informe no plantea una competencia entre barrios, sino una visión complementaria del crecimiento urbano.
«Nueva Córdoba representa una experiencia de consolidación urbana exitosa. El desafío es que el Centro pueda iniciar su propio proceso de transformación y recuperación de valor, integrándose como una extensión natural de las dinámicas residenciales que hoy caracterizan a la ciudad», agregó el titular de la entidad.
Finalmente, desde el Colegio remarcaron que el desarrollo equilibrado de Córdoba requerirá cada vez más estrategias de reconversión, reutilización y puesta en valor de áreas consolidadas, promoviendo ciudades más eficientes, sostenibles y competitivas.
«El potencial del Centro no está en lo que le falta. Está en todo aquello que ya tiene y todavía no logra capitalizar plenamente», concluyó Péndola.